Quiropodología
Hacemos tratamientos no agresivos de pies causados por trastornos sistémicos, reumáticos, vasculares o biomecánicos y que afectan a escala dérmica o ungueal.
Llamamos hiperqueratosis, callo u ojo de pollo (heloma), a una capa de piel endurecida y engrosada que se forma por el exceso de presión o fricción, y pueden ser muy molestos y dolorosos. Lo primero que hay que hacer es identificar la causa y suprimirla o minimizarla, y la podemos encontrar tanto en un movimiento que realizamos al pisar y que se ve incrementado por un problema postural, como en un calzado inadecuado o en una alteración o deformación en los pies.
Las verrugas son pequeñas lesiones cutáneas que se originan por una infección vírica en las células epidérmicas causada por el virus del papiloma humano (VPH). Las verrugas se pueden producir por caminar descalzo sobre superficies no higiénicas, húmedas o con calor (duchas, piscinas, etc.), el hecho de tocarse la lesión y rascarse-la puede ocasionar que el virus se expanda.
Las verrugas plantares se pueden confundir con un callo (heloma), y de ahí la importancia de un diagnóstico correcto. El tratamiento dependerá de cada caso, utilizando cauterización, crioterapia o incluso cirugía en casos avanzados.
Los hongos o la dermatomicosis pueden aparecer en la planta del pie, los espacios interdigitales y las uñas. Pueden presentarse como picor y escozor, piel reseca o, incluso, variando la morfología y el color de las uñas.
Ante afecciones en las que, con los tratamientos no cruentos, no conseguimos un resultado satisfactorio, la cirugía del pie termina siendo una buena opción.
Realizamos cirugías ambulatorias de uñas encarnadas en casos avanzados.