Podología Infantil

Los niños son un grupo de población vulnerable a los estímulos externos que pueden recibir en su vida diaria.
Para ello es imprescindible hacerles un control periódico a fin de evitar la aparición de complicaciones posteriores que puedan dificultar su correcto desarrollo.

Una evaluación a tiempo de la forma de pisar de un hijo puede ayudar a evitarle muchas patologías en la edad adulta. Caídas frecuentes en caminar sin motivo aparente, dolores plantares y cansancio prematuro del niño, nos deben alertar para consultar el podólogo.

La edad en que se empieza a practicar una actividad deportiva es cada vez más temprana. Estudios recientes advierten que el inicio precoz de una actividad física con movimientos repetitivos puede conllevar alteraciones en el tobillo y en el pie. Por ello aconsejamos que la actividad deportiva en estas etapas tenga una carga de entrenamiento moderada.

En la etapa infantil los huesos son inmaduros, y un uso excesivo y repetitivo en la etapa de maduración articular puede causar la inflamación de los núcleos de osificación.

Las alteraciones dérmicas, ungueales o los apoyos podales asimétricos pueden afectar a niños y niñas de todas las edades. Los podólogos podemos hacer tratamientos para solucionarlo, y no importa la edad con la que se inician.

Nuestro atributo es que el mejor tratamiento es una buena prevención, y es por ello que las revisiones podales son importantes desde pequeños.